Dicen que toda página que ofrece un servicio tiene que empezar con un titular.
Uno que te enganche, que capte tu atención y te deslice para seguir leyendo.
Esto puede que sea cierto, es más, hay mucho de cierto.
Pero en esta página no hay ningún titular. Tampoco una oferta por ser tú ni porque tenga muchas ganas de ayudarte ni una promesa para hacerte ahorrar dinero.
Tú y yo somos desconocidos, y te hablaré con respeto. Con el mismo respeto que si nos conociéramos y fuéramos amigos o, al menos, nos cayéramos bien.
Si te fijas, es posible que encuentres algunas faltas de ortografía, y debes saber que esto no me preocupa. Quiero decir, si a ti te preocupa, a mí no me preocupa. Y si a ti no te preocupa, pues igual.
En esta carta hay una historia de una tarde tomando cervezas con unos amigos que, si la entiendes, al margen de que busques a alguien que te ayude a comprar tu próximo coche o no lo busques, es casi seguro que te ayuda a entender cómo comprar cualqueir cosa importante.
Pero, antes, debo ponerte en situación.

Mira…
Hay dos tipos de personas que te ayudan a comprar un coche de segunda mano, los que saben lo que hacen y los demás. Los que saben son capaces de encontrar la mierda escondida en cada coche de una manera nítida. Sólo te compensa trabajar con alguno de los primeros, pero es muy fácil si te pongo este ejemplo…
Un Súper Experto del Todo a 100 recién sacado del parque de bolas y que piense que ayudar a comprar coches es como elegir mesa en un MacDonal, si encuentra por ahí un anuncio de algo interesante, te dirá:
<< Vamos a pedir documentación y si pasa mi filtro de calidad entonces hablo con el dueño y yo me encargo de negociar el precio para que tengas las mejores condiciones posibles. >>
Un experto de verdad, diría:
<< Tengo 3 unidades localizadas que cumplen los requisitos, puedo conseguir un X% de rebaja antes de ir siquiera a verlos, los revisamos todos y decidimos. Te llamo en 2 días >>.
En fin, muy «poco glamuroso» para la gente que cree que comprar un coche es una experiencia mágica de concesionario con café de cápsulas. Ya me entiendes.
La gente, normalmente, cuando quiere comprarse un coche de segunda mano, cuando le da vueltas a la idea de que alguien le ayude a no pegarse un palo… lo que hace es una investigación.
Entonces mira vídeos aburridos que no sirven de nada con…
- Las quince cosas que debes mirar antes de comprar un coche de segunda mano. (Quizá ésa sea una de las tonterías más grandes que puedes aprender sobre esto, los checklist son sólo checklist, y nada tiene sentido sin el ojo entrenado y el contexto, pero muchos «expertos» son definitivamente pastillas humanas contra el insomnio.)
- Los doce trucos más persuasivos para negociar el precio.
- Esto NO es para ti si tu madre te abandonó en una gasolinera y no estás dispuesto a salir de tu zona de confort.
Pues muy bien.
En este punto de la lectura ya me deberías estar entendiendo.
Quiero decir
que si no sabes de lo que te hablo y has aterrizado por casualidad, no deberías contratar a nadie para que te busque un coche, a mí tampoco. De momento, no te lo aconsejo. Aunque lógicamente puedes hacer con esa información lo que quieras.
Pero si estás pensando en comprarte un coche de segunda mano, una cosa que es muy importante saber, es que los coches no tienes que «encontrarlos» buenos, tienes que «buscarlos».
Esto es un concepto.
Y esto es clave para no comprar un mojón de kilo con ruedas. C-L-A-V-E.
No hay duda al respecto.
«Busar» es la clave para que compres lo que quieres.
Si no buscas, vas a encontrar lo que te pongan delante, y vas a comprar cualquier cosa con cuatro ruedas y buena cara.
A ver, es mucho más importante saber buscar que saber encontrar.
- Si sabes lo que quieres y no sabes buscar, el fracaso está cantado.
- Si sabes lo que quieres y sabes buscar, todo en orden.
- Si no sabes lo que quieres y no sabes buscar, prepárate para comprar por impulso.
- Si no sabes lo que quieres y sabes buscar, pues yo qué sé, o eres un indeciso o un sobrao, o ambas.
Pero saber buscar es imprescindible.
Puedes no tener del todo claro lo que quieres.
Pero encontrar algo bueno sin saber buscar, lo dudo mucho.
Y como no sé lo que pides tú para trabajar con alguien te voy a decir lo que pido yo.

Pido dos cosas.
No una cosa.
→ La primera cosa es que me gusta la gente que tiene las cosas claras. Esto vale igual para hombres que para mujeres. Te lo digo por si hay algún lobotomizado de guardia.
No trabajo con gente que cambia de idea después de hablar con su cuñado, ni los que van a estar 4 meses queriendo marear sin decidirse, ni con los que buscan cholletes en wallapop ni payasadas de ésas.
Esto es encontrar tu próximo coche. No terapia.
O sea, tienes que tener decisión. Y una cabeza propia, y no en alquiler.
→ La segunda cosa es que entiendas esta breve historia, la que te contaba al principio de la tarde de cervezas con mis amigos…
Estábamos un grupo de amigos tomando cervezas un fin de semana, pasándolo bien. Le suena el teléfono a uno y no reconoce el número. Lo coge en altavoz y es una voz de mujer preguntando cuándo se van a ver. Él se queda con cara de loco, le digo que tiene que ser una broma, que cuelgue. Nos reímos y seguimos a lo nuestro.
Al rato vuelve a sonar el teléfono. Como ya estábamos con la risa antes incluso de descolgar, lo cojo yo directamente y empiezo a gritarle al móvil:
«¿ERES UNA IA? ¿CUÁL ES TU ALGORITMO? ¡DIME CUÁL ES TU ALGORITMOOOO!»
Desde fuera sería poco más que un colgao gritando chorradas a un teléfono. Y mira que yo no soy especialmente gracioso, pero el impulso fue tan natural y tan fuera de tono que nos partimos de risa. Y la broma seguía reproduciéndose en el teléfono, porque claro, era la continuación de la llamada anterior: ahora era un tío diciendo que dejara en paz a su novia.
Desde ese día no dejan de hacerme la broma. Lo mismo nos cruzamos cinco minutos y cogen el móvil y se ponen a gritarle «¡ERES UNA IAAAAAAA!». Están como cabras Jajajaja Me parto.
Bien.
¿Y qué tiene que ver esto con buscarte un coche?
Que la búsqueda es algo extraordinario, pasa muy pocas veces en la vida y hay que estar avispado para que no te la den con queso. Hay que saber rápidamente y de forma natural si el coche es una chapuza, hay que actuar con confianza y hay que tomar medidas drásticas si algo pinta raro. Y sobre todo hay que hacerla de forma relajada, en confianza. Que el proceso sea una historia que contar.
No tomarse la búsqueda con calma es estúpido. Acabarás siendo la primera comisión gorda de algún comercial novato.
Tus ganas de que el coche sea bueno no le importan a nadie, importa que realmente lo sea.
¿Y qué lección podemos aprender de la broma telefónica?
Pues algo que tengo que reconocer: que hay gente que se dedica a hacerla, y gente que se las traga.
Cuando buscas un coche, debes detectar patrones que son más o menos evidentes, pero que están ahí.
Elegir el coche adecuado, el modelo adecuado, sin vicios ocultos, en condiciones favorables, es el objetivo final.
Por tanto, es importante que sepas…
«… que, si vamos a trabajar juntos, voy a estudiar lo que necesitas, tu situación, tu presupuesto y lo que realmente buscas, y si después de encontrarte las opciones te pones a negociar por tu cuenta tirando el trabajo por tierra, no cuentes conmigo.»
Entonces es importante que sepas que yo no soy alguien al que puedas encargarle una búsqueda, al que atiendas quince minutos y al que puedas ningunear. No funciona así.
Tendrás que estar disponible para cuando necesitemos hablar de algo relevante, y si durante el proceso cambias los requisitos o tomas decisiones sobre los coches que encontremos, me lo deberás comunicar.

Puedes pensar que digo esto porque soy perito, pero encontrar el coche adecuado es absolutamente clave para tu bolsillo y tu tiempo los próximos años. Y me contrates a mí o contratas a otro, debe ser alguien bueno de verdad, porque lo contrario será directamente jugártela.
Y, aunque sea tu compra, debes tener claro que mi trabajo y mi reputación dependen de que encuentres un buen coche. Y si vas a contratar a un profesional para que camine contigo en una tarea tan importante, debes respetar su criterio. Y si no estás de acuerdo, pues búscalo tú.
Si yo mañana contrato a un tío para que me arregle el wifi no le digo cómo me lo tiene que arreglar aunque sepa utilizarla. Porque no sé arreglarlo.
Si tú me contratas a mí, o confías en el proceso o no me contrates.
Bueno, quizá te estés llevando una imagen arrogante de mí, puede que a veces sea un poco de eso.
Pero me tengo por una persona educada y con mucha capacidad de escucha pero que tiene una obsesión sana y que cuida mucho su tiempo.
No me gusta perder el tiempo.
Entonces debes saber que, si me vas a contratar, mis servicios no son baratos y que, además, me harás deberás pagar el 25 por ciento para reservar. Luego tendremos una reunión, y justo después, sin que haya empezado a trabajar, cobraré el resto.
No muevo un dedo si no cobro.
Nunca.
A nadie.
Y, sí, yo soy de los que contrata a un profesional y no tengo problema en pagar por adelantado.
Y no sólo eso, si me contratas y te encuentro el coche, es muy probable que nunca vuelvas a tener la mosca detrás de la oreja con si habrás hecho una buena compra o no, ni preocuparte por si tu coche venía con sorpresa, o si has acertado con el coche..
Esto hay gente que lo entiende y gente que no. No hace falta discutir, pero no es negociable, y sólo trabajo con gente que lo entiende.
Dicho todo esto, si te interesa pedir información debes rellenar estos campos de aquí abajo.
Que tengas un día de lujo.
Antonio, jefe de peritos de mybestcheck
